
La QH del 2009 se ha corrido sin altas temperaturas, pero no por ello, para muchos, entre los que me cuento, ha sido menos complicada.
A los tradicionales atascos ocasionados por los 8000 participantes, este año hay que sumar el fuerte vendaval de cara que tuvimos hasta la cima del Somport.
Llegamos a Canfranch en un constante frena, arranca, frena, arranca y esquivando caídas y enganchones.
Al otro lado nos esperaba un escenario casi de película de terror. Un peligrosísimo descenso por el suelo mojado y la espesa niebla que no permitía ver la próxima curva. Había que guiarse por la estela de ciclistas, y evitar a algunos kamikazes que te adelantaban de cualquier manera haciendo mas difícil la trazada.
Empapados por el agua de la carretera y la niebla, bajamos tiritando de frío por el valle durante 20 o 30 kms hasta cerca de Escot donde el suelo ya estaba en condiciones.
La subida al temido Marie Blanque, sin calor, es otra cosa. O a mi no se me hizo tan dura. Pude subir con 23 pasando gente y con buenas sensaciones. En el avituallamiento cargué fruta y agua y me lancé en busca del Portalet. La bajada seguía peligrosa, medio seco, medio mojado con caídas de las que dan respeto.
Ya en el puerto, tras cuatro kilómetros, me desentendí del grupo y empecé a marcar mi ritmo para subir más cómodo. Aunque aún iba bien, las fuerzas no eran las mismas que en el Marie Blanque, lo que me hacía temer lo peor; encima, el agua del Somport había hecho mella en el Cateye además de en las piernas y no tenía referencias de la velocidad.
Antes de la presa, cuando quedaban 20 Km para coronar, estaba en plena crisis. No podía mantener el 19 y constantemente me avanzaban corredores, entre ellos Joan Llaneras. Confirmado: Me había venido a visitar el hombre del mazo y aún quedaba mucha subida.
Sabiendo que llevaba buen tiempo, intenté minimizar las pérdidas. Nada de cambios de ritmo, 21 y 23 hasta arriba sin parar en el avituallamiento. No tenía fuerzas y lo estaba pasando fatal.
A 5 kms para la cima me pasó Luis como una moto. Empezaba lo duro del Portalet y yo iba a cámara lenta con el 23.
Cuando por fin coroné me habían pasado más de quinientos corredores, había perdido mucho tiempo pero aún estaba dentro de los límites. En Hoz de Jaca también fui perdiendo posiciones hasta la cima donde ya me metí en un grupo que me llevaría a meta. Tiempo: 6:45'
Del resto de los routiers, el balance ha sido excelente. Hemos podido acabar sin caídas y disfrutando de la marcha, mas o menos, en los tiempos que nos habíamos propuesto.
Capítulo aparte merece la actuación de Luis haciendo un tiempazo en su primera participación y la de Viçens también consiguiendo objetivos.
Salir contento de la QH, por unas cosas u otras, cada vez es más complicado.
Muchas veces nos han preguntado que tiene la Quebranta para que año tras año sea mayor el número de aspirantes a participar a pesar de la enorme cantidad de ciclistas que también cada año renuncian a volver. Siempre lo he tenido claro. Quien repite, o pasa del cronómetro y sólo quiere participar de la gran fiesta, o busca mejorar su tiempo; cosa que todo el mundo ve factible.
Para lo segundo, aquí hay que venir en el mejor estado de forma, lo que no garantiza el éxito, y contar con el menor número de imponderables, que siempre son muchos.
Los de este año dan para escribir una crónica. Lo dejo para otro día.
Viçens, Luis, Javier, Guillermo, Kimet , Alberto no sabemos si volveremos, pero FELICIDADES!!! La QH del 2009 ya es historia.