
Hoy he acabado dolorido, que no dolido, como primera conclusión extraída tras la lectura efectuada, todavía renqueante, del virtual parte de guerra de la vuelta a Cal Coix.. Como cambian los tiempos !... Luego dicen que no nos renovamos…
Física y mentalmente. Soy de los convencidos, por aquello de pensar en positivo, de que no siempre cualquier tiempo pasado fue mejor, y la vuelta de hoy es la prueba palpable e irrefutable de ello. Viene todo este preámbulo a cuento del desenlace de la llegada al punto “G” de la etapa.
Luis, que ya estaba un poco mosca tras dos etapas dejándose sorprender, hoy ha decidido poner un punto y aparte y romper la racha con un ataque sorpresivo desde lejos.
Un ataque como este, en otros tiempos, hubiera levantado ampollas y habría dado tema de debate para una semana. Cuando ha demarrado estábamos esperando la reincorporación al grupo de Jaume Porta, que se había quedado en el último repecho, pero hoy, hemos demostrado que salimos a divertirnos y el despiste no dejaba de ser un lance más y en todo caso un nuevo reto que sumar a la ya difícil llegada a Cal Coix.
Una vez que Jaume P. se había reincorporado, hemos iniciado la caza de los fugados, Jordi también se había ido con Luis, que ya nos sacaban un buen trecho.
Pasada la penúltima rotonda de Tordera, donde los ruidosos moteros de las Harley con sus peculiares “puesta en escena”, al salirse en un desvío han estado a punto de tirarnos, Jaume 600 ha metido la directa. A su rueda nos hemos enganchado como lapas Kimet y un servidor. Joan había podido entrar con los dos fugados, Cristóbal y Jaume P. se estaban recuperando del susto de la frenada.
El tirón de Jaume había recortado la distancia de los escapados considerablemente, pero nos seguian llevando medio repechón. Cuando hemos coronado sólo quedaba Luis por delante.
Ya estaban completamente rotas las hostilidades; en la persecución cada uno ponía lo máximo para llegar al escapado, pero Luis ha demostrado estar fuerte y no se ha dejado coger. Hemos ido llegando por este orden: Luis, Paco, Jaume, Kimet, Jordi/Joan, Cristóbal y Jaume P.
A la vuelta nos esperaba otra vez el fuerte viento de cara para añadir otro punto de dureza a la etapa. Xavi, que nos ha acompañado hasta Malgrat, lo habrá tenido que gestionar por su cuenta si no ha encontrado alguna colaboración.
No se si es menos cansado hacer puertos, pero… esto es ciclismo y estamos en el routier. Tiempo tendremos para relajarnos cuando las condiciones y el recorrido lo permitan.