
Kim, hoy tampoco vamos a poder salir. Ha amanecido lloviendo, (ajo...derse y agua...ntarse). Entre dolencias varias y el mal tiempo, está visto que no va a poder ser coger un punto de forma. Què farem!
Preveiendo la "jugada" de hoy, y animado por el día soleado, ayer salí a estirar un poco las piernas. Como le había dicho a Luis, sin estresarme.
Cuando nos cruzamos en Llavaneras, Jaume Porta, todo un amigo, se ofreció a acompañarme. Me ofreció su rueda, y fue tirando de mí a la espera de encontrarnos con Jaume 600, Joan y Javier. En Calella vam girar cua sin haberlos visto.
A la vuelta tuvimos que echar mano de los relevos. A Jaume, que venía de esquiar en el Pirineo, y hoy ya se había dado bastante tralla, la brisa en contra empezaba a hacerle la perla. Nos vino bien. Ibamos a vivir uno de esos momentos mágicos del ciclismo. Si queríamos acabar dignamente, sin bajar la media y sin arruinar el entreno convirtiéndolo en un deambular al antojo del viento, teníamos que ser solidarios y coordinarnos para administrar las pocas fuerzas.
No era momento para especular ni para machacar, si no que había que aliarse para enfrentar una situación adversa.
Como sabes, y muchas veces hemos comentado, estas y otras muchas situaciones, son las que dan al ciclismo una personalidad propia como práctica deportiva. La bicicleta como sujeto pasivo que nos transporta física y espiritualmente, tiene para nosotros una atracción que nos engancha y nos llena de vida. Unas sensaciones que sólo pueden comprender aquellos que la han vivido.
Al final conseguimos nuestro propósito y el resultado fue un entreno agradable con el punto justo de entreno/paseo para un día de Navidad.
Salida del domingo 28
Premià – Malgrat – Hortsavinyà - Premià.
Salida 8:30 h